miércoles, septiembre 21, 2005

Se buscan Empatatas

Si es que esa palabra existe en el diccionario.

A saber. Hace muchos años que me dedico a esto de lo audiovisual. Siendo un tema, diriamos aficional, paso a convertirse en vocacional gracias a dos maestros a los que no debo más que gracias y alabos: Enrique López Lavigne y Fernando de Garcillán.

Gracias a ellos aprendí a ver el cine de otra manera más profesional pero más rica en matices y plena en sensaciones. Por que no sólo consiste en disfrutar del producto, cuando conoces como se hace, y lo que cuesta llevarlo a cabo, un sólo plano disfrutas doblemente.

Pero aparece la disonancia. Analizar un guión (o al menos intentarlo) te da pautas sobre como escribirlo pero cuando descubres los trucos que hay detrás muere la inocencia y pocos productos pueden sorprenderte.

De esta forma sabes que en el primer acto está el objeto o la clave para la solución del desenlace, que protagonista o secundario va a palmarla y, sobre todo, anticipas los momentos de beats.

Al menos si que hay algo beneficioso: te puedes enganchar a mitad de película o serie y saber de que va inmediatamente.

Ahora bien, con el paso del tiempo la sensación de destripe se mitiga pero el efecto secundario es perenne: te cuesta encontrar obras que te sorprendan pero cuando das con una la sensación es enorme.

Esto viene a cuento de que se cumplen 10 años del pase en el Festival de San Sebastián de "Sospechoso habituales". La película que siempre he querido rodar. En segunda posición se encuentra "Amelie", en tercera "Con faldas y a lo loco" y en cuarta "Arizona baby".

Adoro estos títulos por su formato y diálogos pero la primera me fascina una y otra vez.

SH es un ejercicio perfecto de cine negro en conveniencia con policiaco. Y parte de una idea base "El mejor truco que invento el diablo es convencer al mundo de que no existía".

No sólo la sorpresa del desenlace es demoledora en concepto y formato es que tras visionarla de nuevo comienza el disfrute de analizar las pistas que sembró el guionista, interpreto el equipo artístico y midió Brian Singer.

¿Pero por qué sigue impresionandome una y otra vez?

Por que cuando la veo me doy cuenta de que la historia real puede perfectamente ser distinta de la que Keyser Soze narra. Un criminal narra unos hechos que no han pasado sobre una historia que creemos que pasa pero que no nos da la seguridad de que sea lo que ha pasado realmente.

¿Lioso? No, Genial.

Va más allá de "La Casa del Juego" de Mamet (precursora de"nueve reinas") y, por supuesto cualquier pelicula que se precie de jugar con el espectador. Está es lineal. SH es un hipervínculo.

Pero disfrutar de este impacto en el fondo es una experiencia solitaria ya que no se alcanza la empatía necesaria con otras personas para el disfrute total de la experiencia.

Consientanme, pues, este deshago y ponganme a los pies de sus RSS Feeds.

1 Comments:

Anonymous Pau said...

A mí también me pareció sorprendente. Uno se queda sin palabras cuando se da cuenta de que no asistimos a un flashback -algo "real" en el contexto de la película-, ni siquiera a un flashback falso entumecido por personajes que buscan retrasar su desgracia, sino que lo que te cuentan no es más que lo que se le ocurre a uno de los personajes sobre la marcha aprovechando el punto de partida del tiroteo del muelle, y a veces tomando referencias y objetos de la oficina como elementos inspiratorios. Genial.

9/23/2005 12:27:00 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home