viernes, septiembre 02, 2005

Katrina o el arte de improvisar

Esa gran campaña de marketing que es los USA acaba de recibir un torpedo en su linea de flotación. Se cumple la máxima de Klausewich que indica que si quieres hacer daño a un enemigo muy grande no debes atacar su punto debil si no su punto debil de su punto fuerte. Los USA no saben gestionar crisis porque no están acostumbrados a sufrirlas en su territorio y mucho menos a improvisar.

El pasado año estuve de vacaciones en Miami y conduciendo por sus carreteras inferí que es un país donde se ha llegado al extremo de eliminar la capacidad de sorpresa. ¡Hay carteles de tráfico cuya única función es avisarte de que a determinada distancia viene otro cartel de aviso! Cuando a todo lo que haces le aplicas un procedimiento y si la circustancia supera numericamente su capacidad teórica cualquier planificación es inutil.

A partir de ese momento surge el condicionamiento social como motor de actitudes.

El 11S fue un buen ejemplo. En términos relativos, en cuanto a etnias, hubo menor número de latinos siniestrados por que evitaron el procedimiento estandar del edificio que dictaba que había que quedarse en las plantas esperando ayuda. Salieron por patas.

En mis inicios como ayudante de dirección tuve la oportunidad de trabajar con un software llamado Movie Magic Scheduling, una herramienta cojonuda para planificación de rodajes. Sin embargo, y tras contrastar con varios homólogos, llegamos a la conclusión de que el sistema era demasiado americano.

La interface te obliga a hacer un trabajo previo de creación de objetos (actores, atrezzo, localizaciones) muy arduo que luego se transforma en ventajas de velocidad a la hora de hacer los Planes de rodaje pero no deja espacio para los imprevistos ni para los cambios de última hora. Y si algo define un rodaje es precisamente eso.

En España, claro. Trueba quiso rodar en Miami como solía hacerlo aquí y se le echaron encima los sindicatos americanos.

Leo que Nueva Orleans es un caos y demás atrocidades que se están cometiendo por instinto de superviviencia. Y lo que más me impresiona es la sensación de no saber que hacer por que no hay nadie que les marque las normas a seguir. Ojala que no nos ocurra algo similar aunque estoy seguro de que si es necesario todo el mundo cogería las lanchas, barcos de pesca e incluso patines de playas para ir a ayudar.

Luego vendrían los políticos a sacar partido pero hubieramos improvisado como nadie. Como hacemos en los rodajes.

1 Comments:

Blogger JLChellini said...

Y yo que critico a la masa que ve "Crónicas Marcianas"...
Veo que en USA el encefalograma plano está aún más extendido.

9/02/2005 09:15:00 p. m.  

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