jueves, julio 14, 2005

La guerra de los Taxis

Hay un tipo de gente que odio. Aquellos seres humanos que cuando ven que viene un taxi levantan la mano para llamarlo y cuando el taxi les sobrepasa se quedan mirandolo con cara de "pedazodecabrónhaspasadodemi".

Lo curioso es que todos los taxis que les hacen lo mismo están ocupados. Con la luz apagada y el cartel de libre sin poner.

Y es como la gente que va al cine a ver una de Spielberg y sale decepcionada por que Tom Cruise no es el responsable de ganar a los marcianos.

Es decir aquellos que no hacen, ni por asomo, el más mínimo intento de pensar en lo que están viendo.

Soy el primer adalid de todo tipo de cine. Pero me exijo a mi mismo predisposición hacia lo que voy a ver. Y esto es lo primero que digo cuando me piden que recomiende una película o cuando le explico a mi santa el por qué disfruto por igual con "Dogville" o "Starwars".

"La Guerra de los Mundos" es una pieza muy interesante para ilustrar lo que digo. Es, con mucho, una de las pelis menos tramposas que he visto últimamente. Es Ciencia Ficción, pero de la buena, de la especulativa.

La edad de oro de la ciencia ficción no es tal por los mundos que describe ni por los gadgets que inventa. El futuro, o el espacio, no es más que la excusa que buscan los escritores para situar al Hombre en entornos imposibles y ver hasta donde sería capaz de llegar. P.K. Dick casi nunca uso el futuro de Gernsback como escenario, utilizó el más atroz de todos: la mente humana. Es la vistosidad del Space Opera el culpable de que la masa no llegue más allá.

El espectador Taxi no entiende por que no gana Cruise pero no se para a pensar que en realidad la película versa sobre un padre que recupera a sus hijos. Spielberg los ha situado en uno de los peores escenarios: aquel que no podemos justificar.

Damos existencia a las cosas por que las hacemos inteligibles pero si no podemos nombrarlas y sin embargo existen aparece el Pánico.

No hay nada más atroz que el terror de algo que actua sin que lo entendamos o podamos razonar con ello (véase Alien 8).

LGDLM tiene un arranque fílmico formidable, un tratamiento de personajes muy bueno, un (¡sopresa!) sensiblerismo ausente y un final coherente con la novela madre y con el universo planteado.

Pero el espectador Taxi no lo quiere ver y sale cabreado con Spielberg cuando en realidad deberia mosquearse con su propia ceguera.

9 Comments:

Blogger alidhaey said...

A mi tambien me gustó La guerra de los mundos

7/14/2005 02:32:00 p. m.  
Blogger Juan said...

Pues yo soy un taxi 100%. Soy "El Taxi". Creo que es un problema médico, que me impide disfrutar con pelis como ésta, que me horrorizó, precisamente porque iba a ver mi Guerra de Los Mundos y no la de Wells y Spielberg. Intentaré redimirme y hacerlo cada vez menos (más por mi bien que por otra cosa), me he comido con patatas las frases que leía hace poco sobre una peli que a mí me encanta:
"Das mucho por culo al público si no les das lo que esperan. Incluso si lo que les das es mejor de lo que merecen."

7/15/2005 02:01:00 p. m.  
Blogger steviecannell said...

Me quedo con su reflexión sobre el "daño" que ha hecho la space opera al espectador medio o más bien mediocre... Está claro que el lector de género siempre será un lector mucho más maduro y dispuesto a aceptar premisas imposibles -infantiles dirían otros- con tal de que le cuenten una buena historia.

7/15/2005 03:27:00 p. m.  
Anonymous Pau said...

Es cierto que al espectador Taxi no le dan lo que está esperando impaciente durante -o debería decir "a pesar de"- todo el metraje, pero Spielberg sabe darles una pildorita cuando Cruise avisa a los marines de que los trípodes andan más moribundos que beligerantes, y mira, es a raíz de vuestro post en que pienso que es la única explicación que se me ocurre para incluir esta escena, aparte de la espectacularidad y una forma más de introducir o explicar la sensibilidad bacteriana alienígena.

Disfruté muy mucho con los primeros cuarenta-cincuenta minutos de la peli. Cuando cambió el ritmo y se esfumó el clímax, me dí cuenta de que estaba en el cine.

7/15/2005 06:34:00 p. m.  
Blogger Hombre Lobo said...

A mi también me encantó "La guerra de los mundos". Tenía mucho tiempo que no pasaba toda una película en eterna tensión. Es algo que hay que ver en el cine, definitivamente.

7/16/2005 01:03:00 p. m.  
Blogger Hombre Lobo said...

Ah, se me olvidaba, y te doy la razón también en cuanto a la predisposición. Es por eso que no veo películas dirigidas por Michael Bay y otros similares.

7/16/2005 01:04:00 p. m.  
Blogger virginio said...

es cierto que hay tensión en la película, pero creo que cuando llega el climax, y los personajes se ven desolados junto al resto de la gente en aquel bar de carretera, la película se empieza a hundir, se pone aburrida, le falta continuar con la tensión q ue nos ha marcado desde el principio.
En el sotano, la película se va perdiendo....

7/19/2005 07:19:00 p. m.  
Blogger Jeremy Fox said...

A mi la película me encantó, me parece una película maravillosa pero estoy totalmente de acuerdo en que hay mucha gente que iba con su película montada en la cabeza y como Spielberg no les da lo que esperaban pues lo rechazan.

A mi tampoco me dio lo que esperaba, me dio más.

Mi opinión completa la podéis leer aquí.

7/21/2005 08:37:00 p. m.  
Anonymous Quietman said...

Alucinante los efectos de sonido, y los silencios (lo bueno de ir a cines con buena instalacion de sonido).

Me llamo la atencion una cosa,.. me pareció que ciertos efectos de sonido iban retrasados muuuyyy ligeramente, sobre todo cuando el ejercito derriba el trípode al final, el sonido me pareció retrasado (como digo muuuyy poquito)

Quizas por que el edificio estaba como a unos doscientos metros, y calcularon la distancia para meter el sonido

Soy un poco neura con eso, pero es deformación profesional de tecnico de sonido de radio

8/02/2005 01:36:00 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home