sábado, julio 23, 2005

Falconetti

Cuando tiene hijos y cena con otros que también tienen hijos necesita más Martinis para atreverse a romper el ciclo eterno de conversación que se entabla al respecto de la churumbelada.

Y hete aquí que puesto en modo coletillas tipo chiquito conseguí, la pasada Noche-Cena, romper el bucle al soltar un "ese el más malo que el parche de Falconetti".

Inmediatamente la conversación Dodot (aunque son mucho mejores los Huggies) pasó a un estado conversación Generación X que duró hasta que la jodí comentando que nuestro hijos no volvería a tener conversaciones como estas ya que su generación no verá los mismos contenidos televisivos al unísono como nosotros.

Vaya, dije "hijos", volvio el bucle: "otro martini por favor" (adiós a la norma Wilderiana).

Salto en el tiempo: Carrapateira, Portugal 2001.
En plena paranoxia fumeta se me ocurre decir para mi "no somos nadie, Chanquete ha muerto". Y mi compañero Pedro, portugues acérrimo, me mira soprendido y comienza a silbar la sintonía. No sólo "Verano Azul" se emitio paralamente en Lusitania si no que lo vieron en V.O. Juntos establecimos la teoria conspiratoria, alucinógena pero no descabellada, de que el hecho de consumir la misma estopa televisiva era una operación psicológica destinada a refrendar 25 años más tarde el plebiscito europeo. Hacia la unidad por la cultura pop común.

La idea de los Malos en el cine nunca ha podido superar a la idea de los Malos en la Tv. Los de la caja tonta siempre han sido mucho más, y mejor, malos. Lecter es un pandillero comparado con Angela Channing, Keyser Soze apenas estorba a J.R.

El concepto de la maldad en formato cine impele a sus protagonistas de propiedades cuasi místicas en su presentación para que calen lo más profundamente posible en un tiempo mínimo. El terror Lecteriano no se basa en su dieta si no el razonamiento de que nadie tan inteligente, culto y elegante pueda ser un monstruo -de hecho esto no es nuevo, Jack "el destripador" fue la idea maestra. Lo inconcebible no eran sus asesinatos si no la idea de que fuera un caballero victoriano el que los cometiera.- En Tv es distinto, tienen tiempo y se amoldan a la audiencia.

Los malos en Tv son mejores malos por que cuando piensas que no pueden llegar más allá van y lo consiguen. Es como el recurso de la Tensión Sexual no resuelta. Siempre piensas que pueden volver al redil (que nunca llega) pero te regocijas esperando su nueva maldad (el triunfo de la Costante).

El Bueno es aburrido pero no por que el personaje sea así si no por que igual de bueno es salvar a un niño que a 50. El Malo es malo cuando corrompe a uno pero hace más maldad cuando lleva al lado oscuro a 50. La Bondad se mide en Relativo, el Mal en Absoluto.

La segmentación de contenidos y la personalización de los mismos obligan a redifinir los conceptos del bien y del mal como enganches para las producciones audivisuales presentes y futuras. Creo que la única salida que quedará no es ser Malo en el contenido si no en el medio ya que no vamos camino de tener una serie (por ejemplo) para todos pero si se guardará cierta fidelidad hacia aquellos soportes que sean temáticos. Una Multiplexión de Calle 13 puede ser una interesante proyección a futuro.

Hasta el próximo Martini.