miércoles, junio 08, 2005

Hombre Lobo said...

Le he soliciado a HL publicar este comentario como post debido a que me parece muy interesante. HL comentó sobre el post "La mano blanca".

Pido mil veces perdón por lo largo de este comentario:

Lo que dices es muy interesante, y sobre todo plantea una especie de "equilibrio" en el cual el llamado "cine de espectáculo" sostiene la existencia/supervivencia del "cine cultural".

El problema, según mi punto de vista, es que dicho equilibrio cada vez es más precario.

Hablemos específicamente del cine estadounidense, en el que una película cada vez tiene más presión para triunfar en la taquilla, hasta el punto en el que si no aparece en la lista de las 10 más vistas en su primer fin de semana (o incluso en las 5 más vistas) ya se considera un fracaso y su director "will never work in this town again". Lamentablemente, mientras los grandes estudios sigan controlanda cada vez más la industria, este equilibrio será cada vez más precario.

Hace tiempo hablé con un agente literario que me dijo algo sobre el mundo de las editoriales que bien podría aplicarse al cine. Me dijo: "en un principio, las editoriales fueron fundadas por tipos que amaban los libros. Hoy en día, esas mismas editoriales las han heredado publicistas y graduados en marketing". Yo podría decir lo mismo de los grandes estudios cinematográficos.

En el caso de Estados Unidos, esto se agrava, a mi entender, por dos elementos que han resultado provechosos para la "industria" pero nefastos para el "arte": el PG-13 y las "audiencias de prueba".

El PG-13 (categoría de censura intermedia entre el PG y el R) decretó la muerte de todo un estilo de hacer películas, ya que los estudios comenzaron a presionar a los cineastas para que hicieran sus películas teniendo en cuenta los gustos, preferencias y las (¿por qué no decirlo?) limitaciones de este público adolescente que, como todos sabemos, es el más numeroso.

En cuanto a las audiencias de prueba, se trata de una medida auténticamente populista que ha permitido que ahora sea el espectador el que tenga mayor influencia sobre el metraje final de una película. A lo mejor algunas personas pueden ver esto como algo positivo, pero yo no.

Estos dos detalles, en la industria hollywoodense, cada vez tienen más peso, y como el resto de las industrias cinematográficas del mundo tienen forzosamente que competir con ella, comienzan a imitarla poco a poco (hablo de ti, adorado cine francés). Te doy un ejemplo de cómo se ha ido degenerando la “industria”: como sabes, me encanta el cine de terror (y hasta tengo un blog sobre el tema) y una de mis películas favoritas es “El amanecer de los muertos” (la original de 1979 de George Romero).

Pues bien, esa película, que es considerada uno de los mayores clásicos del género, fue estrenada sin clasificación de censura, ya que Romero no pudo adaptar su metraje a las exigencias de los diferentes comités de la “industria”. Eso se podía hacer en 1979, pero hoy en día, significaría un suicidio comercial, ya que tus posibilidades de promoción se recortan en casi su totalidad. La “publicidad”, el “mercadeo” de una película, se ha vuelto tan importante, tan esencial, que ya la gente sabe con anticipación hasta cuando va a salir el avance de una nueva producción, y corren en masa a verlo aunque la película sea una mierda (me viene a la mente la película de “Scooby Doo”, que mucha gente fue a ver únicamente para echarle un vistazo al avance de “Harry Potter”).

En fin, se podrían decir muchísimas cosas más sobre la predominancia exponencial de la industria sobre el arte, y no digo que estés equivocado, pero sí creo que eres un poco demasiado “optimista” con respecto a esa relación entre los dos.

Esperemos solamente que las nuevas tecnologías abaraten los costos de producción hasta el punto en que los nuevos creadores no tengan que depender de los grandes estudios. Ya veremos.

Hombre Lobo

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Cuando Cervantes escribió El Quijote, tuvo que sortear decenas de censores y presiones de los moralistas de turno. "La Naranja Mecánica" tiene material censurado como para hacer otra película. Los judíos dominan la industria del cine (plus medio mundo más) en Holywood, por lo cual siempre los verás como víctimas ó salvadores; jamás verás a uno ni con un mal pensamiento en una película... ¡En fin!, que la vida es injusta, exclamó el descubridor del agua tibia. Lo que sí no debemos aceptar, es que la baja calidad se nos haga normal. Para eso existen sitios como estos, los blogs. Cuídenlos, aliméntenlos.

6/10/2005 01:49:00 p. m.  

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