lunes, abril 11, 2005

Buenafuente I

O "Hacia el reencuentro por la paradoja".

BF significa más que un programa excelente. Es la constatación y el reencuentro con el principal electrodoméstico del hogar. Sentir deseos de ver un programa en directo debería de ser el principal objetivo de un medio, que en los últimos años sólo está interesado en la canibalización y la autocomplacencia, a la hora de dialogar o sus consumidores.

El argumento Audiencias Bruta comienza a valer menos por un motivo técnico-intuitivo. Si tu campaña está situada en un programa con un share normal pero con una valoración muy alta será mejor percibido y recordado porla audiencia. Mayor coste por pase pero mayor perceptibilidad adquirida.

La segmentación por target (esto es Público Objetivo) es tan vieja como el comerpero para una publicidad cada vez más involucrada en la transmisión del modo de vida como argumento aspiracional cada vez es más necesario un giro hacia el modo de pensamiento. Buenafuente se está convirtiendo en el punto de partida de esta tendencia.

El humor inteligente (que no para inteligentes), no zafio, sin estridencias ni carne, tan Le Luthiers si cabe, sirve de base fundamental para hacer el mejor programa de la historia contemporánea de la TV.

Pero tan sólo es el punto de partida. No tanto para BF pero si para el resto de medios.

La paradoja la encontramos en que han tenido que pasar muchos años, muchos programas y mucho trabajo para que un equipo de personas deje de ser técnico y escriba guiones y situaciones con las tripas. Alcanzar un estado de naturalidad en la transmisión de sentimientos ha requerido un trabajo que siempre ha estado en la base pero que ha tenido que luchar contra cientos de ejecutivos que a golpe de Sofres "no lo veían" hasta que desesperados han abierto las puertas por necesidad.

Me alegro mucho por El Terrat, me alegro mucho por Pons, me alegro mucho por mi.

Andreu pero, sobre todo, me alegro por mí.