jueves, marzo 03, 2005

El impacto de la alopecia en la música de cine

No es necesario ser amigo de Richard Clayderman para saber que los pianistas deben tener unas características morfológicas determinadas para ejercer su actividad, como llegar a los pedales y tener los dedos suficientemente estilizados para no aporrear varias teclas a la vez.

En el mundo de la música de cine no hay barreras de entrada: basta con tener cabeza, tronco y extremidades, sin importar en absoluto formas ni tamaños. Así, por ejemplo, Horner tiene la cara muy dura y ello no le impide pertenecer al gremio.

Si usted presume de vislumbrar cosas que otros no ven, como Mel Gibson en "Conspiracy Theory", quizá se haya dado cuenta a estas alturas de que los compositores calvos tienen algo en común. Pues sí, igual que los mejores actores son discriminados por su físico a la hora de protagonizar películas porno, muchos compositores se quedaron a las puertas del Olimpo de las bandas sonoras por una sola razón: no eran calvos. Basta con echar un vistazo a las fotos de Williams, Morricone, Mancini y Waxman para descubrir el claro perfil alopécico de los dioses. Otros como Zimmer y Newton Howard apuntan maneras.

En todo modelo siempre hay un margen de error. La excepción que confirma la regla es el Maestro Goldsmith, que superó su tara capilar recogiéndose la melena en una coleta.

3 Comments:

Blogger La-Ruina-de-la-Familia said...

Pues sí es verdad.Están todos calvos.

3/04/2005 02:49:00 p. m.  
Blogger Ulises31 said...

Me has puesto los pelos de punta... que documento!!!!
Ya se sabe en 100 años todos calvos y sin Oscar

3/07/2005 07:30:00 p. m.  
Blogger Bac Hylon said...

Realmente entrañable... :-D

4/18/2005 01:11:00 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home